Hardware

AMD podría utilizar el diseño MCM en Navi 31 (RDNA 3)

AMD ha apostado con fuerza por los diseños CPU basados en la arquitectura MCM (módulo multichip), pero parece que dicha arquitectura también acabará llegando, antes o después, a las GPUs, debido a la complejidad creciente de los diseños monolíticos con cantidades de shaders tan elevadas.

Según un reciente rumor, que ha sido respaldado por VideoCardz, AMD quiere dar el salto a los diseños MCM en GPUs antes de lo que habíamos podido imaginar, y la arquitectura RDNA 3 será la primera en utilizar ese tipo de diseños. El rumor dice que el tope de gama de dicha arquitectura, conocido de forma provisional como Navi 31, tendrá un total de 160 unidades de computación divididas en dos chiplets con 80 unidades de computación cada una.

Esto sería prácticamente como unir dos GPUs Navi 21 utilizadas en la Radeon RX 6900 XT, aunque teniendo en cuenta el salto a nivel de arquitectura y las mejoras de rendimiento que esto debería permitir. Esas 160 unidades de computación sumarían la friolera de 10.240 shaders.

Si dicha GPU con diseño MCM funciona a 1.800 MHz, su rendimiento en FP32 podría alcanzar los 36,8 TFLOPs. Además de la mejora en rendimiento bruto, fruto del aumento de shaders, AMD tendría que integrar un sistema de interconexión y de comunicación entre chips capaz de reducir las latencias y de organizar adecuadamente la carga de trabajo. Sincronizar los chips que forman un diseño MCM es uno de los principales desafíos.

También se comenta que AMD está trabajando para sacar adelante mejoras de rendimiento en trazado de rayos, y que quiere crear una alternativa sólida a la tecnología DLSS, pero todavía no hay nada en concreto. Son las dos grandes cuentas pendientes que tiene AMD ahora mismo, ya que en rendimiento bruto ha demostrado que puede competir, e incluso superar, a NVIDIA sin problema.

El futuro de la GPU pinta muy interesante, gracias a los numerosos avances que podrían permitir los diseños MCM. Pensar en una GPU con 20.000 shaders dejará de ser una locura, aunque estos diseños introducen nuevos retos que NVIDIA y AMD tendrán que superar.